lunes, 13 de septiembre de 2010

LA PARTICIPACION II

TECNOLOGIA Y REVOLUCION EN LA EDUCACION


La UNESCO reconoce tres frentes importantes de trabajo hoy en las escuelas: Ética y Cultura, Ciencia y Tecnología y Desarrollo Humano (Delors y otros, 1996). La ciencia y la tecnología son en sí mismas valores, que generan a su vez otros conjuntos de ellos y benefician de una u otra manera las culturas de los pueblos.

La aldea global requiere del esfuerzo mancomunado de todos los sectores de la sociedad, ante la imperiosa necesidad del mejoramiento de la calidad de la enseñanza y por ende del aprendizaje en la escuela.

La gestión de la escuela precisa de modelos pedagógicos transformadores y estrategias innovadoras de enseñanza que permitan aprender lo que se requiere, para desempeñarse creativamente en este mundo globalizado, donde se debe tener habilidades comunicativas, conocimientos científicos, técnicos o tecnológicos que sean demostrables a través de la innovación y de la capacidad de trabajar en proyectos colaborativos.

El ciberespacio necesita reingenierías totales que permitan el paso de una recepción pasiva y dosificada de información al incremento de calidad y pertinencia en la formación de todos los cibernautas.

La calidad, la cobertura y la equidad de que tanto hablamos requieren de nuevos ambientes de aprendizaje, de estrategias multimediales, metodologías y didácticas entre otros, que permitan transformar la posibilidad de aprender, de enseñar y de seguir aprendiendo constantemente acorde con la sociedad del conocimiento donde se vive. Por ello, los fines de la educación deben ser reevaluados al igual que los procesos, los métodos de enseñanza y las estrategias de aprendizaje. El paso a las megahabilidades requiere de la participación activa de toda la comunidad educativa tras la búsqueda del éxito del proyecto escolar donde se motiva la pregunta, se acrecienta el espíritu investigativo, se impulsa la avidez cognitiva, se incentiva la curiosidad y todas las habilidades vitales que se requieren para vivir en el mundo actual.

El mundo de los hipertextos y las conexiones en red entre otros, ya no son una utopía sino una realidad que debemos encarar a la luz de los derechos y deberes no solo de los nativos sino de los inmigrantes.

Si bien afirma C. Ehrmann (2000) que "La tecnología digital tiene el poder de iniciar una revolución educativa pero esta revolución nunca se ha llevado a cabo", tenemos que ser conscientes, de que en el país se hacen esfuerzos en beneficio de una revolución educativa que nos permita enfrentar nuevos retos y subsanar errores pasados. Si bien no es fácil, tampoco lo veo como una falacia si cada uno aporta lo que es y lo que sabe hacer en beneficio del país que todos nos merecemos.


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